Mal de familia (II)
Posted on
abril 14, 2009 by
Jota
Ustedes bien recordarán a G, mi hermano, el día que guardó las medias en la heladera y las encontró tiempo después al lado de la cerveza.
Ustedes habrán creído entonces, o creerán ahora, que ese mal no es realmente familiar, que es una exageración mía.
No, amigos.
No, pebete.
No, pequeña saltamontes.
No, chiquitín.
No, no, no.
Como muestra, otra anécdota.
En mis recientes vacaciones -a las que fui invitado por papá Jota, que casualmente también se llama Jota y a quien, entonces, llamaremos PJ- ocurrió un episodio digno de MdP!
Noche del jueves, mi última noche de vacations. Cenamos PJ, su mujer D, el hijo de ésta C y la novia de éste, CG (C-girlfriend). Eramos, para los que están contando con los dedos, cinco.
Cenamos pastas, unos fideos cocinados por mí, con salsa casera hecha por mí y una entrada hecha por… no sé por quién, fue comprada en el súper, picada, algunas porciones de tarta, etc.
Cenamos, decía, terminamos de cenar y PJ fue a lavar los platos mientras D levantaba de la mesa y C, CG y yo charlábamos amenamente.
PJ tardó buen rato en lavar las dos ollas, la cacerola de la salsa, los cinco platos, los cinco juegos de cubiertos, los cinco vasos más todas las porquerías que había por ahí dando vueltas.
Cuando terminó, casi 40 minutos después de empezar, y ya pasada la 1AM, se dio cuenta de que le faltaba algo. Fue de nuevo a la cocina y justo, justo, lo vio D poniéndole detergente a la esponja. Preguntó D:
-Con eso lavaste los platos??
-Sí, por??
-Eso no es detergente!!
-Cómo que no??
-Nooooooo!!!
PJ, el papá de Jota, lavó los platos con esto…
C, D y CG se descostillaban de la risa. No podían parar.
Yo? Resignado. Es lo que me espera: lavar los platos con limpiador de pisos y, como papá, tener que lavarlos todos de nuevo…


por lo menos le quedo buen perfumito
jajajajaja (perdón por la confianza pero viste..)
Resignación y valor, jota.
“pj” harvey.
Jota menos mal que no era soda caústica, bueno Jota sucede en las mejores familias, cuando no tengo shampoo para el auto lo lavo con enguaje de pelo. Jajajaja no te hagas drama. Saludos a tu familia. Abrazos.
Excelente!
Y vos Jota, andá haciéndote a la idea de esto y algunas cosas peores…
juaaaaaaaaaaa
que capoooo
(yo me perdi con tantas iniciales…casi que me hago un ayuda memoria…una infradotada)
aplauso, medalla y beso
ajajaj- Increíble jota, Increíble.
Lo bueno de esto… (o no) sos igual a tu padre! ja
jajaja definitivamente ES genético.
Nooo! Pobre Jotita Jr entonces! Va a llevar el peso de tres generaciones de perdedores sobre los hombros. Pobrecillo…
Bueno, tan mal no esta. ¿No son ambos articulos de limpieza?!
El caso de mi madre fue peor, bebio desinfectante… yo no se a mi que me espera.
¿Jota no se descostilló de la risa? ¿es porque tuvo que lavar él los platos de nuevo?
Jotita, lo más de esta anécdota es que tu papá se llame PJ.
Say no more.
qué genialidad! todos mis saludos a PJ…. y vos J resignate, estoy segura que esto es hereditario jaja
marita
bueno, al menos le puso algo a la esponja.
Conozco varios especimenes q llaman LAVAR PLATOS a ponerlos un ratito bajo el agua caliente y nada mas.
JAJAJAJAJJAJA ME MATOO ESTO JOTA, ME MATO!! JAJAJAJAJAJA
ME DUELE LA PANZA… ME DAN GANAS DE ABRARTE Y DECIRTE “NO TE LO PUEDO CREER!!” jajjajaja
Lo importante es que esas iniciativas de ponerse a lavar los platos, no hay que cortarlas. Después se tratará de que sea con detergente y no con otra cosa.
Mirá si en vez de limpiador de piso hubiera sido aceite????
Quizás no tenga relación directa con la anécdota tuya. Pero así como lo indica el título, creo que lo mío también es mal de familia.
Pasa que, desde bien chico, con mi familia intentamos ir 4 veces a Chile, cruzando por el Paso de Uspallata, Mendoza. Todas las veces, todas con autos diferentes, se nos rompió el auto en la frontera. Y lo peor es que nuestro mal parece contagioso. La última vez, la cuarta, tuvimos que ir a Chile para tomar un avión (nos salía más barato ir en auto hasta allá y tomar un avión que comprar los pasajes desde Buenos Aires). No sólo el auto se rompió en la frontera y tuvimos que dejarlo en un tallercito de Uspallata durante un mes entero, sino que, la tráfic que nos ayudó a cruzar la frontera, la cual, según su dueño funcionaba perfectamente, recalentó durante todo el viaje. Un mes más tarde, al retornar al país, nos enteramos que la tráfic se rompió cuando el señor volvía a su casa ese mismo día, teniendo él que pasar la noche en la frontera.