Sí, queridos amigos, Marcelo y yo llegamos a Cartagena. Después de dos escalas y nueve horas de espera en el aeropuerto de Lima (ojo, estuvo genial dormir en bancos con el aire acondicionado en la temperatura ideal para los Pintín), llegamos.
(Ni les voy a contar que mi asiento era el único al que no le funcionaban los agujeritos para los auriculares y que no pude ver la película de Julia Roberts…)
En fin, ya en Cartagena de Indias, el hotel Toledo… cómo explicarlo. Un espanto. No tenía agua caliente, pero eso era un detalle porque casi ninguno tiene.
-No hace falta, chico -dicen-. Sale a temperatura natural, si el clima es caliente!
El problema es que el agua salía fría, la habitación tenía humedad y olor a humedad, el aire acondicionado era central y nos cagamos de frío a la noche, y el desayuno tenía tres tostadas tan húmedas como las paredes y no había ni un juguito 5Mentarios para tomar…
Sigamos. Duramos una noche y nos cambiamos. En el Hotel Pietro nos recibió Mayra, una simpática e hiperactiva recepcionista, divina, linda, vendedora de paquetes turísticos y de sonrisas.
Aunque no le compramos ningún paquete.
Caminamos mucho, conocimos la Ciudad Amurallada, tomamos sol, comimos pescado, caminamos más, paseamos…
-Y las mujeres? -preguntarán ustedes.
Pues bien… Un taxista nos fue franco:
-Hay poca gente en febrero… En enero esto explotaba.
Lógico, nosotros fuimos en febrero.
Decidimos hacer una excursión. La morena que nos vendió el buzón -perdón, el paquete- nos dijo:
-Compren aquí, argentinos, compren seguro. Si les pasa algo, tienen con quién quejarse. María del Carmen está siempre aquí.
Le compramos.
Fuimos a Isla del Rosario, que no tiene absolutamente nada salvo un acuario al que no entramos porque te cobraban una fortuna por 25 minutos de ver pescaditos. Una vez que terminaron de ver a los pescaditos, nos fuimos para Playa Blanca, un paraíso tropical.
Claro que en el camino se rompió la lancha y llegamos una hora y media después de lo previsto. Y cuando llegamos, nos mandaron directo a comer, advirtiéndonos que a la hora y media salía de nuevo la lancha y que el que no estaba se quedaba abajo…
Comimos un rico pescado con arroz y fuimos a la playa.
Chicas? Todavía nada apetecible…
Por el desperfecto técnico, la lancha salió una hora después pese a las advertencias de no regresar tarde porque el mar se pone fulero.
El mar, claro, se puso fulero, y nosotros -otra vez con la lancha rota- quedamos varados en el medio del mar caribe…
Las olas movían la lanchita, mientras Domingo, el chofer, no decía ni mú, no explicaba nada.
Pasó otra lancha, a la cual, como pudieron, se subieron unos cuantos.
Pasó otra y no había mucho tiempo:
-Vayan los más ágiles!! -gritaron Domingo y Wilson, su asistente.
Nosotros, claro, nos fuimos.
Todos nos miraron:
-Los más ágiles, rápido!
Sí! Era por nosotros!
Nos levantamos, agarramos nuestras cosas e hicimos la gran Titanic: revoleamos ojotas y mochilas al otro bote y nos tiramos de cabeza. Caímos parados, mientras la otra lancha se alejaba.
Nuestra nueva lancha -de Marcelo, una señora y mía- estaba llena de francesitos y francesitas que se reían de nosotros. Nosotros, parados sin tener donde sentarnos, emprendimos el viaje.
El lanchero estaba completamente loco: iba a los pedos, mientras la lancha volaba después de cada ola.
(gracias, Dramamine, por permitirme bancarme el viaje sin mareos)
Esa lancha nos dejó en un muelle, en medio de la nada. Y se fue…
Todos los que habíamos sido depositados en diferentes lanchas recaímos allí, sin que nadie nos dijera qué iba a pasar.
A los 45 minutos, apareció otra lancha. A la media hora, estábamos, por fin, en tierra firme… Y fuimos a buscar a María del Carmen.
-No te puedo creer! Qué mala suerte! -dijo.
-Sí… Y qué hacemos con esto?
-Qué mala suerte…
-Sí… Y entonces? Cómo lo vamos a solucionar?
-Bueno… vénganse mañana y vemos, tienen que hablar con la dueña.
Desde ya, no se solucionó. Al día siguiente nos fuimos para Santa Marta, hacia donde la simpática Mayra nos prometió dos horas y media de viaje.
Pero ésa es otra -la próxima- historia.



Bueno, viajar por paises subdesarrollados incluye este tipo de anécdotas! pero lo mas importante es q estas vivo y que la playa esta bueniiiiisima
pasala bien!!!!
beso
Las ventajas de comprarla a alguien de piel y hueso es que te podés ir a quejar con alguien, quien no necesariamente te solucionará el problema…
El paseo en lancha era “all inclusive”?? Es decir, demora, burlas, cambio de vehiculo…?
No te preocupes, algunos están vacacionando y otros estamos atrapados…….
Eso, ¿y la playa? ¿está buena? algo bueno tiene que haber che, no seas así. Saludos
Jota el problema no es el pais… la gente, el lugar en definitiva lo tuyo es psicologico (y te lo digo yo que estoy bien loca)… pero si piensas que todo te va a ir mal, te ira mal y si ves siempre lo malo pues cosas malas vas a ver… sono a medio regaño, pero es que ofende un poco el primer comentario de tu entrada, ah y olvide un pequeño detalle … uno chiquito chiquito que de solo acordarme hasta me averguenza porque no lo habia pensado.. mi padre tiene una agencia de viajes, te hubiese ofrecido un mejor hotel, un mejor servicio grandes sonrisas lo de las chicas no te lo aseguro eso es cosa tuya, pero creo si te quedan ganas y te animas para una proxima visita te ofrecemos el eje cafetero para que conozcas y disfrutes al estilo paisa..
Cuidate y en serio no me paso por la cabeza esto antes!!!
Joa, no lo veas como algo malo y de mala suerte, miralo como una graaaaaaaann aventura entendes!
Es mas divertido.
Menos mal que no se me ocurrió ahorrar plata para ir a Cartagena.
No hubieran sido TUS vacaciones si no pasaba algo como eso Joti. Me reí imaginando cómo saltaban de una lancha a otra jajaj.
Qué raro que María del Carmen no fingió no conocerte o algo así, pero en fin, son vacaciones y hay que disfrutarlas, especialmente estando en un lugar pintoresco como Carta Ajena.
Un beso Joti!
Tal cual, sin estas cosas, no serías vos el que está de viaje.
Disfrutá -lo que puedas- de tus vacaciones, J!
Besos rosarinos. ^^
vaaaaaaaaaaaaamos no sean así.
Perdedor se nace. mirá, me saqué 2000 fotos en las vacaciones y se me rompio la memoria de la camara.
eh? que tul? te cabió? te parece malo que se te rompa la lancha? eh?
son anecdotas que te pasan porque estas vivo.
dele pa delante jota. vamos!
Ah, y cuando vuelva baje las fotos a una PC y luego a 2 DVD. se lo recomiendo a todos.
sds
pensa que aca el calor es agobiante, que hay cortes de luz, que tampoco hay lindas chicas en caballito en febrero…en fin, bs as esta igual y te espera, por el momento disfruta como sea de las vacaciones, CO MO SE A!
besos
JOTA en lo unico que acompaño tu sentimiento es en la rotura de la lancha; yo estuve 1 hora para cruzar a una isla en Brasil en un botecito y no es nada grato….
Pero del resto??? Estas en Cartagena!!!! es un bellisimo lugar no todos pueden acceder a el…..tenes playas; no estas cumpliendo horario…..DISFRUTA!!!!
Dentro de pronto volves a BsAs y vas a estar podrido de ver carpetas asfalticas y gente metida en su mundo…..
PAsalo lindo….disfruta cada segundito…..
Besos
yo, el año pasado naufragué yendo de playas blancas a cartagena, asi que imagino que la sacaste barata!
Diosssss! Que desastree! El primer hotel, después la lancha que se rompía veinte veces… U.U
Bajón. Igual espero que lo hayas pasado bien Jota ^^
Besi enorme.
Cuatro días sin postear es mucho ¡por dios decime que estás bien!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Saludos Jota.