Derrotas, caídas, papelones y (des)encuentros…

MdP! Manual de Perdedores


Archive for marzo, 2010


Sale el sol (y aún sigo soñando) 23

Posted on marzo 28, 2010 by Jota

.

http://lasfotosdejota.com (o click en la imagen)

Tengo una maldita costumbre: no atiendo los llamados de números que no conozco. Cuando suena el celular, me fijo quién llama: si el número es desconocido o el ID bloqueado, chaugracias.

.

El jueves estaba en el trabajo cuando me sonó el pajarito (es que mi ringtone es un silbido de canario): 115308….

No atendí.

Media hora después, volvió a sonar.

No atendí.

.

A las dos horas, volvió a sonar y me dije: si tanto me quiere hablar, que deje un mensaje.

No atendí. Y dejó mensaje:

“Jotaaaaaaa! Soy Ojitos, quería pedirte disculpas, anduve sin celu y con mil problemas, después te cuento. Llamame cuando quieras! 15308…”.

.

Me quise cortar los huevos con una cuchara sopera, pero me pareció que los iba a necesitar en algún momento. Así que la llamé.

No me dejó antes de empezar algo, ni me estaba histeriqueando, ni le había caído mal, ni le molestaban mi poco pelo, mi gran nariz, mi prominente panza, mi barba desprolija ni nada de todo lo que pensé.

-Llegué con papá a casa después de salir con vos y estaba todo inundado -me dijo-, mi mamá arriba de un mueble porque el agua llegaba hasta la cintura… Se arruinó todo: los muebles, las teles, la compu, la ropa estaba toda mojada… Nos fuimos a dormir a lo de mi abuela y al día siguiente, cuando iba en tren al trabajo, me robaron la cartera con el celular, los documentos… Así que no fui a trabajar, hice la denuncia, volví a casa para ayudar a arreglar las cosas. No fui al trabajo en toda la semana.

.

Me dio pena. Me sentí un poco tonto por haber pensado en todos los males del mundo. Más cuando después de mi silencio, dijo:

-Pero bueno… estamos todos bien. Y vos? Todavía querés ir a tomar algo conmigo o después de esto pensás que soy una perdedora y no te querés contagiar?

.

No le dije la verdad: que ya pienso que es mi media naranja, o limón, que después de esa tormenta creo que el sol está saliendo. Le dije, apenas, que sí, que quiero. Y esta semana salimos de nuevo…

Son perdedores (XV) 18

Posted on marzo 25, 2010 by Jota

.

  • Los que usan remeras más ajustadas de lo que deberían
  • Las que usan un minishort pero se tapan con una remera larga (no sería mejor no usar el minishort si no quieren que se les vea el culo?)
  • Los que van a cama solar
  • Los que en el colectivo o en la calle escuchan música por celular sin auriculares (no me interesa escuchar su música)
  • Los/as que no responden los mensajes por celular…

Nunca más 14

Posted on marzo 24, 2010 by Jota

.

(Juicio a las juntas militares – 1985 – Buenos Aires – Argentina)

Ojitos cerrados 19

Posted on marzo 20, 2010 by Jota

.

Después del encuentro, no quise molestar a Ojitos; ese día no me contacté.

.

El jueves, le mandé un mail.

No contestó.

.

El viernes a la mañana probé con un mensaje de texto, simpático, para alegrar el día.

No contestó.

.

El viernes a la noche osé enviarle otro, extrañado por su falta de respuesta, pero también -o eso creo- simpático: “Espero que no se te haya ahogado el celular… Y que vos no estés en cama, con anginas post empape. Que tengas un lindo finde, Ojitos. Jota”.

No contestó.

.

Ya completamente sorprendido, y hasta preocupado por su salud -mental o física-, hace un rato decidí llamarla desde el teléfono del trabajo, que tiene el ID bloqueado: si no contesta, al menos que no sepa quién llamó…

No contestó.

.

Pero sí respondió una hermosa voz femenina que me sonó conocida, familiar, que decía algo así como que “el número solicitado no corresponde a un abonado en servicio”.

.

Y, sinceramente, en ese momento se me cerraron los ojos.

No entiendo nada.

Llueve otra vez 21

Posted on marzo 18, 2010 by Jota

.

.

Lo saben. Lo esperaban tanto como yo. Mi encuentro con Ojitos estaba previsto, pautado, arreglado, listo. Aunque no contaba con esto:

.

.

Durante la tarde, Ojitos y yo habíamos intercambiado algunos mails para confirmar la hora y el lugar. Quedamos, finalmente, en encontrarnos en un bar de San Telmo.

Salí del trabajo en el momento más difícil de la tormenta que acosó Buenos Aires. Llegué a la cita unos minutos tarde. Estaba empapado.

Y la vi.

Ojitos estaba parada bajo un toldo, en el bar en el que habíamos quedado. Estaba, también ella, empapada. Tiritaba. Me miró con esos ojos capaces de enamorar a un no vidente y me sonrió con gesto de desgracia.

-Tanto costó este encuentro que no podía pasar otra cosa que ésta -dije, con una dosis de humor, y la saludé con un beso en la mejilla.

Y ella rió.

El bar estaba lleno, colmado de oficinistas after office. Caminamos unos metros, entramos a otro, nos sentamos.

-Qué tomás? -pregunté.
-Así como estoy, un café con leche… Estoy muerta de frío -dijo.

.

Pedimos dos cafés. Al segundo sorbo, empezó a recobrar el color en la cara.

Hablamos.

Mi viaje por Colombia, su viaje por Colombia, mi trabajo, su trabajo, su vida en Zona Norte, mi vida en Capital.

La vida misma.

Reímos cada tanto, y cada tanto, cuando reía, volvía a tiritar.

Así es el frío.

.

La charla se hizo cálida, amena, disfrutable. Eran ya las once de la noche cuando sonó su celular. Atendió.

.

-Hola? Pa… sí… no, estoy en el centro, en San Telmo… No, no sé… Sí, empapada… No, tomando algo con un amigo… Sí… sí… A qué hora? Vos dónde estás? Uh… Y…

.

En ese momento levantó la vista, me miró culposa. Siguió.

.

-Y sí… Sí, dale. Gracias. Un beso.
-…
-Me vas a odiar -dijo.
-Espero que no.
-Mi papá está a cinco minutos… Me va a pasar a buscar.
-…
-No esperaba que lloviera, ni que me empapara… Y si no me voy con él, después tengo una hora y media en colectivo hasta casa… Y toda mojada.
-No… Está bien. Te invitaría a casa, pero mis conjuntos de Caro Cuore te van a quedar grandes y mi camisón está agujereado.

.

Rió. Al menos eso fue lindo.

.

Volvió a pedirme disculpas mientras salíamos del bar. La acompañé dos cuadras, hasta la esquina en la que había quedado con su papá. Él apareció al instante y frenó en la vereda de enfrente.

.

-Bueno… Espero que la próxima no llueva -dijo con unas gotas de lástima en sus ojos.
-Ojalá, no?
-Sí…
-Bueno, andá. Hablamos.

.

Me devolvió el beso en la mejilla, se dio vuelta y cruzó, su metro sesenta escapándole a la lluvia y yo debajo de ésta, solo, incrédulo, empapado. Y tiritando.

(Tema: Llueve otra vez / Silvio Rodríguez)



↑ Top