Jota cumple (si lo dejan) 16
El próximo jueves 28 cumplo años. Sí, otra vez. Muchos? Pocos? Cuántos? Es un detalle, una nimiedad, un dato sumamente innecesario.
Lo importante es la fecha. Un 28 de enero es un día polémico, complejo, molesto. Como bien dejo en claro en un grupo de facebook, cualquier individuo nacido en enero -especialmente- o febrero termina detestando cumplir años. No por el hecho de sumar numeritos a su vida, sentirse más viej@, gord@, pelad@ o cansad@, sino por no tener con quién celebrar.
Hace un año, mi festejo fue doble: con mis amigos Tele y QQ. Eran los únicos que estaban en Buenos Aires (más mi primo Nano, que prefirió ir a comer un asado), así que fueron los únicos que me acompañaron en ese momento.
Este año, en cambio, decidí tirar la casa por la ventana. El jueves vendrán algunos (pocos) amigos íntimos a casa, pero el sábado decidí festejar a lo grande, con compañeros de trabajo, viejos compañeros de estudios y cualquier conocido y extra para ocupar un lugar. Por eso, me dispuse a reservar espacio para ‘no menos de 25′ en un pub-bolichito de Palermo Hollywood, en donde mi amiga Tai celebró su cumple. No me encontraba preparado para semejante respuesta:
-Lo que pasa, Jota -me dijo la administradora del lugar-, es que no sabemos si vamos a abrir… Si no hay más reservas, lo dejamos cerrado.
A cinco días del día, no sé dónde lo voy a festejar. Si a alguien se le ocurre alguna, soy todo ojos…







