Derrotas, caídas, papelones y (des)encuentros…

MdP! Manual de Perdedores


Archive for the ‘cortitas’


Buen día, día? 10

Posted on julio 07, 2008 by Jota

La gripe galopa y galopa, eh. No se baja del caballo la muy turra.
Ayer agoté 45 pañuelos descartables de Kleenex y dos paquetitos de Carilina (20 más). El sábado ya había agotado un rollo de cocina entero.
Tremendo. Y voy por algún récord, sin dudas.

Ah, el tema es Buen día, día, de Miguel Abuelo

El colmo de un perdedor 16

Posted on junio 25, 2008 by Jota

Soy tan pero tan perdedor que en la web de Clarín hablan de los blogs de perdedores, pero no del mío, porque no pertenezco a Clarín Blogs… ¿Alguno me habrá plagiado? ¿Qué dicen?

Elogio de la lentitud 10

Posted on junio 25, 2008 by Jota

Caminaba por Toronto, paseaba, cuando levanté la cabeza y lo vi. Vi el cartel. Me reí. Le saqué una foto. Eso fue hace un año. Ahora la encontré hurgando en las carpetitas de la compu.

Por muchas razones, hoy me sentí de alguna manera identificado: soy una larva, tengo menos movilidad que una babosa, en invierno no me sacás del caparazón ni de casualidad, los vivos me pasan por al lado y no me doy cuenta, ni hablar de lo que dormí toda mi vida con las mujeres…
Por eso, un poquito caminando y otro poquitito a pie…

Insomnio 5

Posted on junio 19, 2008 by Jota
Son las 2.04, estoy muerto de sueño y no me puedo dormir.

Se lo tenía que contar a alguien…

Antojo 28

Posted on junio 17, 2008 by Jota

Me desperté antojado. Necesitaba comer “eso”.
Intenté despistar la atención tomándome un té verde, después preparando y deglutiendo dos tostadas con mermelada.
No pude; me cambié, me abrigué y corrí al kiosco.
“Tenés huevo Kinder?”, interrogué a 30 metros de casa.
Dijeron que no.
Fui a otro kiosco: lo mismo. Y a otro, y a otro. Entré al súper chino, que nunca falla, pero esta vez tampoco tenían. Pasé por el Disco; no los encontré.

Volví a casa desilusionado, con un chocolatín Jack como consuelo que devoré en el camino -parece un chiste, pero el chocolatín Jack había venido sin muñequito sorpresa, algo que esta vez no me provocó desazón-.
Antes de entrar al edificio, recordé que en almacén de al lado a veces tienen estas delicias. Y tenían mi huevito Kinder. Además de saciar mi antojo, iba a poder incrementar mi colección de muñequitos, habituales regalitos para mis sobrinos.

La derrota no fue haber caminado tanto para conseguirlo en el lugar más cercano: cuando me dispuse a enfriarlo unos instantes en la heladera, encontré ahi, en los agujeritos ‘posahuevos’ del refrigerador, un huevo Kinder antiantojos esperando por mí desde hace días…



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