Derrotas, caídas, papelones y (des)encuentros…

MdP! Manual de Perdedores


Archive for the ‘De terceros’


Poderoso 17

Posted on mayo 03, 2009 by Jota

Ser perdedor no es fácil. Y ser amigo, amiga o incluso cruzarse con un perdedor puede llegar a ser letal.

El viernes conocí a una amiblogger. Sí, una dueña de blog que, oh casualidad, vive en Lima. Quedé en encontrarme con ella, con Sushi Punk, al mediodía, para ir a almorzar.
Fiel lectora de mdp!, ya conocía mis inconvenientes alimenticios.
-Tendremos problemas para encontrar dónde comer, no? -inquirió.
-Sin dudas.
Pasó a buscarme por el hotel a la 1. Y echamos a andar. Caminamos, caminamos, caminamos, caminamos… charlamos, charlamos, charlamos, charlamos. Intenté explicarle que mis problemas alimenticios no son tan graves. O es grave que no te gusten las verduras crudas, las comidas muy condimentadas, los picantes, la mayonesa, la crema y el vino?
-Eres como una niña -dijo.
Creo que tiene algo de razón.
Mientras decidíamos dónde comer, llamó Vero, una amiga de Sushi. Hablaron unos segundos y Sushi me pasó el teléfono:
-Va a cocinar. Quiere ver si puede gustarte algo…
Tomé el celular…
-Sí, tengo problemas -arranqué-. No soy fácil para comer, sabelo. Ahora sí… Soy Jota, qué tal.
-Te gustan las pastas?
-Sí.
-Bueno, te preparo pastas y luego vemos con qué las comes.
-Bueno, pero no le pongas nada de nada.
Llegamos a la casa de Vero y ella estaba tomándose la mano, dolorida.
-Me quemé mientras cocinaba -contó; quiso sacar un poco de aceite de un sartén y se chorreó la mano. Feo, feo… me pasó muchas veces (ver archivo).
Empecé a sospechar de mí mismo.
Al rato contó sus problemas con su chico.
Después derribó sin querer un vaso y volcó todo el jugo de maracuyá en el jean de Sushi.
Al rato trajo un secador de pelo (para el jean de Sushi) y no hubo manera de que las patitas entraran en los enchufes.
Después Vero se golpeó la pierna con la mesa.
Fuimos a tomar algo, los tres, y pidió un vaso con agua para poder mojar su mano dolorida por la quemazón: le trajeron agua hirviendo…
Reclamó: le trajeron agua caliente.
Cuando salíamos, casi se cae en la calle.
Volvimos caminando con Sushi, hablando de la vida. La dejé en su casa (en realidad, se dejó ella; yo no tenía idea de dónde estaba), volví al hotel, cené… Y hablamos.
-No sabes lo que me pasó -dijo-. Fui a Vivanda (el súper que esta en la cuadra de mi hotel) a comprar cervezas con mi prima. Llevaba un pack de cervezas y mi pack chorreaba. Otra vez me manché todo el pantalón. Nunca me pasó algo así. Cuando llegué a casa era todo cerveza. Posta que no eres yeta, Jota?
La verdad, no supe qué contestarle…

Mal de familia (II) 16

Posted on abril 14, 2009 by Jota

Ustedes bien recordarán a G, mi hermano, el día que guardó las medias en la heladera y las encontró tiempo después al lado de la cerveza.

Ustedes habrán creído entonces, o creerán ahora, que ese mal no es realmente familiar, que es una exageración mía.
No, amigos.
No, pebete.
No, pequeña saltamontes.
No, chiquitín.
No, no, no.
Como muestra, otra anécdota.
En mis recientes vacaciones -a las que fui invitado por papá Jota, que casualmente también se llama Jota y a quien, entonces, llamaremos PJ- ocurrió un episodio digno de MdP!
Noche del jueves, mi última noche de vacations. Cenamos PJ, su mujer D, el hijo de ésta C y la novia de éste, CG (C-girlfriend). Eramos, para los que están contando con los dedos, cinco.
Cenamos pastas, unos fideos cocinados por mí, con salsa casera hecha por mí y una entrada hecha por… no sé por quién, fue comprada en el súper, picada, algunas porciones de tarta, etc.
Cenamos, decía, terminamos de cenar y PJ fue a lavar los platos mientras D levantaba de la mesa y C, CG y yo charlábamos amenamente.
PJ tardó buen rato en lavar las dos ollas, la cacerola de la salsa, los cinco platos, los cinco juegos de cubiertos, los cinco vasos más todas las porquerías que había por ahí dando vueltas.
Cuando terminó, casi 40 minutos después de empezar, y ya pasada la 1AM, se dio cuenta de que le faltaba algo. Fue de nuevo a la cocina y justo, justo, lo vio D poniéndole detergente a la esponja. Preguntó D:
-Con eso lavaste los platos??
-Sí, por??
-Eso no es detergente!!
-Cómo que no??
-Nooooooo!!!
PJ, el papá de Jota, lavó los platos con esto
C, D y CG se descostillaban de la risa. No podían parar.
Yo? Resignado. Es lo que me espera: lavar los platos con limpiador de pisos y, como papá, tener que lavarlos todos de nuevo…

Aye 16

Posted on marzo 06, 2009 by Jota

Saben que no abundo en anécdotas de otras personas, que conmigo alcanza y sobra para sostener esta página por mucho tiempo. Pero su caso es especial. Ella, Ayelén, es especial.

Aye es colega, la conocí hace un año en el trabajo. No en “mi” trabajo ni en “su” trabajo, sino en un trabajo secundario que ambos tenemos, en una actividad que compartimos y disfrutamos: la docencia.
No costó mucho encontrar puntos en común cuando charlamos por primera vez: anécdotas losers, historias bien papeloneras, sintonía de humor y esas cosas. Hasta tiene su propio blog, en el que cuenta algunas de sus derrotas cotidianas. Y todo eso llevó a que este año trabajemos juntos, digamos, ya por elección.
El martes tuvimos una reunión de trabajo. A la salida, mediodía, decidimos ir a comer por el centro, cerca de su trabajo principal y camino hacia el mío.
Estación Malabia, línea B de subte. Bajamos las escaleras.
Viene bien una aclaración: permanentemente comparamos nuestras anécdotas, no digo que peleemos por ver quién es más perdedor, pero estamos ahí. Yo, incluso, déjenme decirlo, le concedo el primer puesto en muchos, muchísimos aspectos. Claramente ella tampoco ha sido beneficiada por la mano de Dios. Pero como siempre, cuando uno cuenta las cosas que le pasan y, siempre, son malas, el otro no termina de creer. Desde las pequeñeces más perdedoras hasta las desgracias más complejas, uno no acaba por creerlas hasta que las ve.
Volviendo. Bajamos las escaleras del subte. Ella saca su tarjeta Monedero, yo enfilo hacia la boletería con un billete de dos pesos en la mano. Ella dice:
-No, Jota, qué hacés? Vení, yo tengo, no hagas la fila.
Generosa, posa su tarjeta sobre el lector y me invita a pasar primero. Paso, doy media vuelta y la miro para ver cómo pasa, mientras observo cómo la boletería adquiere un tinte de muchedumbre.
Ella posa nuevamente la tarjeta Monedero en el lector y un pitido la frena. La posa de nuevo, el mismo pitido. Me mira ruborizada.
-No lo puedo creer -dice.
Yo tampoco lo puedo creer. Yo ya pasé. Ella no. Su tarjeta, claro, ya no tiene crédito.
Enfila -ahora ella- para la boletería, se banca la fila, la espera, se ríe sola, yo me río solo unos metros más atrás. Carga su tarjeta Monedero, vuelve a pasar por el lector, ya no hay freno. Y nos volvemos a juntar de este lado. El que nos une, en definitiva, el lado B, el de los derrotados.
Si me permiten (y si no, también, loco, es mi blog y hago lo que quiero), voy a musicalizar esta entrada. Creo que encontré el tema perfecto.

Haciendo… papelones 21

Posted on febrero 16, 2009 by Jota

Macri & Mercury?

Uff… El otro día entré al blog del gran Franky y me topé con esto:

Disculpen, sé que no es nada lindo verlo, que uno llega a sentir verguenza ajena más allá de cualquier cuestión política. Saben, de hecho, que no acostumbro hacer política en el blog, considero que cada uno es libre de votar y/o elegir a quien le parezca dentro de la democracia que tenemos, acepto que la gente piense diferente a mí (es el 99,9%, si no debería irme a vivir a la isla de Lost sin la gente de Lost), etcétera. Pero quería compartir con ustedes esta payasada. 
Qué ridículo por Dios!!!!!!!!!
Ahora no me siento el perdedor más ridículo del planeta. Y además me siento en condiciones de cantar y bailar sin que nadie piense que soy el peor desastre…
PD: gracias Franky por explicarme cómo se sube un video a un blog… Como buen perdedor, no tenía ni perra idea.

QQ 13

Posted on febrero 03, 2009 by Jota

QQ, o Cucu, es una gran amiga. Y pertenece al club MdP! casi, diría, como una vitalicia, por una cuestión sanguínea.

Tiene anécdotas de sobra que demuestran su derrotismo permanente, pero sobre todo su inquebrantable e inconsciente capacidad para hacer papelones. No voy a ahondar en detalles de su vida privada, sólo a contar dos anécdotas.
Una, brevemente, sólo para decir que en cierto fogón adolescente en épocas de asiduos campamentos, cantó: “Arde el fuego, arde el fuego… un águila guerrera”, mezclando una clásica canción de fogón con un tema patrio-escolar como Aurora (nunca entendí por qué tenemos el Himno a la Bandera y, además, esta plegaria a la bandera). Todos reímos. Ella demoró un rato en darse cuenta de lo que pasaba.
La otra demuestra la ingenuidad que ostentó durante gran parte de su vida y la habitualidad con que transformaba todo en algo bueno. 
Con QQ compartimos, además del grupo de amigos, los recreos de secundaria. En uno de ellos, yo charlaba con mi gran amigo Lucas, que ahora vive en Menorca. Lucas, morochón, bonachón y, a la vez, barrabrava, tenía un walkman tamaño baño y los auriculares colgándole del cuello. Mientras hablábamos de alguna pavada, se acercó QQ.
-En qué andan? -consultó.
-Nada, hablamos -respondí.
-Y vos qué escuchás? Me prestás? -le pidió a Lucas.
Puso play y se dispuso a prestar atención. Le empezaron a brillar los ojitos, la sonrisa apareció de inmediato, la alegría le brotaba por los poros. Me llamó la atención, claro: qué tema de Lucas podía sacarle ese brillito a QQ?
Por fin, QQ habló:
-Ayyy qué lindooooo!!! Miralo a Lucas, eh!!!
Nosotros nos miramos, incrédulos.
-Ayy qué lindooo!! “La amistaaaaad, la amistaaaaaaaaad”, cantó.
Nosotros reímos, descostillados a más no poder. Yo sin saber lo que escuchaba, pero imaginándolo y sabiendo que era IMPOSIBLE que escuchara un tema tan ameno.
Este era el tema que sonaba en el walkman…


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