Derrotas, caídas, papelones y (des)encuentros…

MdP! Manual de Perdedores


Archive for the ‘De viaje’


Baja? 20

Posted on julio 01, 2009 by Jota

Tiempo atrás, en mi primera estadía en Lima, les conté sobre los problemitas del ascensor.

No bien volví a Buenos Aires, mis compañeritos de trabajo me mandaron un mail avisándome que los problemas ya estaban resueltos. Y, ya de nuevo en Lima, encontré en una de las paredes de la oficina una foto con una leyenda. La leyenda decía: “Se fue el Che y todo funciona”. En la foto, quince de mis compañeros se apretujaban dentro del ascensor que, por entonces, funcionaba a la perfección.

Duró unos pocos días y volvió a fallar. Y lo cerraron, a la espera del arreglo definitivo. Y cuando volví, hace veinte días, todavía seguía roto.

Hace algunas semanas, una empresa comenzó con el arreglo del ascensor. Parece, o al menos dicen, que lo van a cambiar. Que van a poner uno nuevo y están reacondicionando el interior del agujero. Desde hace días que se ven tipos metidos adentro y una luz que sube y baja, que no sería otra cosa que el ascensor en pleno proceso de prueba.

Ayer, al volver del almuerzo que me ofrendaron las tres únicas chicas del trabajo (Charo, Margarita y Natalia), comentamos la molestia que implicaba subir esos cuatro pisos (con doble descanso, ya que se trata de un edificio viejo) varias veces al día.

Y a las pocas horas ocurrió lo peor:
-Oye, parece que ha muerto alguien -dijo otro alguien, no el supuesto muerto.
-En dónde? -consulté.
-Aquí mismo. En el ascensor.

La lluvia de chanes goteó por todas nuestras cabezas -aunque ninguno acá sepa de qué chanes hablo-.

Mi amigo Reyes y yo bajamos las escaleras, cual viejas chusmas, para ver si era verdad. Y así era: el hombre de seguridad del edificio custodiaba la puerta de entrada, mientras una muchedumbre de curiosos se agolpaba en la puerta. Una ambulancia y un camión de bomberos coronaban la escenografía.

La noticia era dura y cruel: mientras un par de operarios trabajaba dentro del hueco del ascensor, éste, de manera sorprendente y automática, se desmadró y cayó sobre sus cabezas.

Con Reyes volvimos a subir. Y yo, nuevamente agitado, fui directo a buscar la cámara de fotos.

Y retraté a los curiosos de la vereda de enfrente.

Y la fila de automóviles que se acumulaban por la angosta callecita Miró Quesada.

Y la ambulancia, y el camión de bomberos.

Y después de una larga espera, salió un cuerpo en una camilla. Y estaba vivo!! Se movía! Tanto que la foto salió movida…

Al rato, llegó la nueva noticia:
-Oigan, parece que había un muerto, nomás.

Entramos a los diarios locales y ahí estaba: un muerto y un herido.

Y si no lo creen, fíjense, con videíto y todo en el que se ve la entrada del edificio.

Cuando me fui del edificio, a las 22.30, había un camión de la morgue. Todavía estaban sacando el cuerpo del muerto.

Por suerte, ahora no va a haber más accidentes.

Ya están todos avisados:

Mal aguero 16

Posted on junio 12, 2009 by Jota

Después de semejante viaje, de tanto cansancio, ya dormí como un lechón, ya salí a cenar, tomé bastante, perdí en el casino y trabajé como un condenado picando piedras.

En mi primer día en Lima no pude bañarme: la canilla de agua caliente que andaba mal, dejó de funcionar así como así. Me fui al trabajo apenas con una lavada de cara y cambio de ropa, enojado, enfurecido, insultando al conserje, que prometió un cambio de cuarto.
Al volver del trabajo, 23.40, me cambié de habitación.
Así que ahora no tengo más problemitas con humedad ni dejé de bañarme por culpa de la canilla maldita.
Ahora sólo hay olor a podrido en el frigobar e inconvenientes con el enchufe del escritorio… para enchufar la computadora tengo que pasar el cable por tooooooooooooda la habitación.
Es poco, teniendo en cuenta mis antecedentes. Creo que estoy re bien, no?

El viajar es un placer 20

Posted on junio 11, 2009 by Jota

Tomarse un vuelo a las 7 de la mañana, definitivamente, no tiene ningún beneficio.

Salí de casa pasadas las 4.30. Llegué a Ezeiza a las 5, sin haber dormido un segundo. Me saqué las valijas de encima, paseé por el free shop, charlé unos segundos con el abogado Julio César Strassera -ex fiscal del Juicio a las juntas y abogado de Ibarra en el tema Cromañón-, que estaba terminando un pucho en la apestosa sala de fumadores del aeropuerto, y esperé.
Al subir al avión me encontré con la primera sorpresa: en mi asiento, el 7C, pasillo (me da un poco de fobia estar contra la ventana o en el medio), había una señora. A su lado, una nena.
-Te molesta cambiar de asiento? Así estoy con la nena y no te molesta a vos…
-No, claro…
Y me pasé a un asiento… del medio.
A los pocos minutos, la chica de al lado mío me preguntó:
-Te molesta cambiar de asiento? Así estoy con mi marido…
-No, claro…
Y me pasé a otro asiento, al lado de dos treintañeras.
-Sos muy bueno -me dijo al pasar la madre de la nena.
Sí. Un pan de Dios. Lassie atado.
-No sé si es lo mejor que hiciste -me recibió una de mis nuevas compañeras de fila.
-Yo voy a dormir todo el viaje. Ustedes hagan lo que quieran -respondí, arisco.
-Nooo, no vamos a hablar todo el viaje!
Y hablaron todo el viaje.
Las azafatas tenían pasión por los altoparlantes. No pasó media hora sin que hablaran por algo: porque había que llenar el formulario por la gripe porcina, porque iban a servir un refrigerio, porque iba a pasar el carrito con los productos del fre shop… En un viaje de cuatro horas y media, me despertaron cinco veces. Más una: la chica de al lado quiso ir al baño.
Al llegar a Lima, me tuve que buscar un taxi: la empresa que me contrató no me mandó a ninguno a recibirme.
Y el hotel… Bueno.
“Kitchenette, horno microondas, aire acondicionado y calefacción con control remoto (…) Y un lugar adecuado para recibir invitados y amigos”, reza la página web del Apart Hotel.
-Pero… No tenía kitchenette? -consulté al llegar al cuarto.
-Nooo, desde hace dos años que no tenemos! -me dijeron.
-Y por qué lo ponen en la web?
-Ah… Está todavía?
-…
-Quiere que le traigamos un microondas?
-Se suponía que tenía.
-Bueno, le traemos uno…
La ventana del cuarto no cierra, así que el frío polar es tremendo. Calefacción no hay. El baño es más chico que el de mi casa. Hay humedad en los techos. La canilla del agua caliente de la ducha anda mal. Y si llego a llevar un invitado, huye; y si es amigo, deja de serlo.
Es así. Llegué a Lima, amigos.
Sano y salvo (sólo por ahora).

Traductor 18

Posted on mayo 26, 2009 by Jota

Todos lo saben: en el Perú se habla el mismo idioma que en la Argentina. Ahora bien, como también todos saben, cada país o ciudad es un mundo, y además de la manera de decir las mismas palabras (Ya se dice ia, y Gino se pronuncia Iiiino) existen términos que no tienen la misma acepción.

Me pasó uno de los primeros días, en una fiesta. Ebrios varios, alguien me preguntó algo sobre una chica que estaba bailando, chica más joven que yo, y yo solté la frase: “Y sí, me gustan las pendejas“.
Al lado mío había una pendeja. Pendeja en castellano argentino: en el Perú, pendeja se le dice a la perra, a la chica de alguna manera fácil. Fácil porque le gusta, no porque cobre, claro.  Es lo que en portugués serían ‘falsos amigos‘: términos que en ambos idiomas se escriben igual pero que significan otra cosa.
A los pocos días me enteré de su significado y, lo admito, me sonrojé pensando en la pendeja que estaba sentada a mi lado en esa fiesta (pendeja según los argentinos, no en el Perú).
Por tal motivo, desde entonces empecé a anotar palabras desconocidas por mí y su significado. Me hice la listita, la cual comparto con ustedes. Si viajan a Lima, ya lo saben: no hablen como argentino típico.
Chela: cerveza. “Oye, Jota, vamos a beber unas chelas!”
Misio: seco, pobre, sin plata. “Oye, Jota, he quedado misio. Me invitas una chela?”
Chicha: grasa, mersa. “Qué chicha es Silvia Suller!”
Chamba: trabajo. “Esta chamba me está volviendo loco”
Jato: casa. “Jota, vente a mi jato”.
Cabro: homosexual, gay. “Prefiero que mi hijo salga cabro a tener una pendeja”
Chibolo: nene, pendejo, chico joven. “Ese chibolo te está robando”
Pendejo: imbécil. “Pues mira a Jota. Qué pendejo!”
Bacán: joya. “Oye esto está bacán”.
Chévere: buenísimo. “Qué chévere estuvo la salida, Jota, lástima que anduviste a los tropezones”
Me llega al pincho: me rompe las pelotas (aunque pincho no significa pelotas, claro, pero en Argentina no decimos me llega al pito, no?). “Este Jota me llega al pincho!”
Pronto, más del diccionario peruano-argentino.

Mi primera victoria 20

Posted on mayo 23, 2009 by Jota

Tal vez la parte más perdedora de este post, y contradictoria de por sí, sea justamente el no tener una anécdota perdedora para contar en tu blog perdedor.

Pero es así. La verdad, amigos, amigas, pequeños saltamontes, pequeñas de colores, lo que viene no tiene ni un ápice de derrota, y aún así tenía que compartirlo.
Como todos saben, estoy en Lima, Perú, trabajando. O terminando de trabajar después de un mes. El domingo vuelvo a casa, a la rutina, a las derrotas de cabotaje. Y más allá de alguna caída o papelón pasajero que ya conté en esta página -y de alguna otra que no sería bueno contar por cuestiones personales-, todo fue de maravillas.
Como muestra, un botón. O un montón (de cervezas).
La noche del jueves los compañeros de trabajo me hicieron la despedida. Vale aclarar que me la organicé yo, pero a fin de cuentas no me dejaron pagar ni una chela. La Noche de Barranco fue el lugar elegido, y veinte (sólo cuatro damas) fueron los que me agasajaron.
De más está decir que eso demuestra que en un mes logré en el extranjero lo que en muchos años no conseguí en mi país: a mi último cumpleaños asistieron solamente dos personas. Tristísimo.
En este caso hubo litros y litros de cerveza, algunos cuantos tragos, mojitos, piscos y demases. Hubo mucho tabaco, mucha charla, muchas sonrisas, muy buena onda, y una rockola en la que alternaban Soda Stereo con The Beatles, Bob Marley con Charly García y alguna banda peruana con Los Auténticos Decadentes.
Esta experiencia mensual, más allá de sumar anécdotas para este blog, fue sumamente gratificante. Y nunca me voy a olvidar del final de esa madrugada, con los ocasionales compañeros de trabajo alzando los vasos todavía llenos de cerveza, entonando la canción más ganadora del mundo: “Ohhh, Jota no se vaaaa… No se vaaaa, no se vaaa, Jota no se vaaaa”.


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